martes, 3 de marzo de 2015

Sin Valentín







Imagen: de este link
Sábado morning, despierto temprano, hago mi café y me vuelvo a la cama a ver tele. 

Premio de mí para mí los findes. Y el zapping de rigor se detiene con un capítulo reciente de The Big Bang Theory, que me parece perfecto para una mañana light, así que lo veo, claro.

Ahí están Penny, Bernadette y Amy en un Aquelarre con vino tinto. 

En un minuto ven, y se medio burlan, de una peli ultra mega mala que hizo Penny actuando de gorila. Penny, pseudo apestada, busca en la web y descubre una participación muy ridícula de Bernadette en una concurso de Miss… video en el que la rusia de anteojos, por supuesto, no quiere que las otras se detengan, pero las chicas, obviamente, igual lo ven, y se ríen también de ella, evidentemente. 

Entonces, Bernadette, para salir del foco de atención, dice que Amy escribe en un blog sobre su relación con Sheldon…. Y  ahí la aludida dice “¡¡NO!!” y especifica que se trata de Amelia, una chica del siglo XVIII y su encuentro con Cooper…un viajero del futuro… Penny busca el blog y… Eureka!!!

Penny lee el blog a las otras dos para seguir con la onda de reírse de las unas de las otras… pero resulta que la historia las atrapa y entran en el ambiente romántico del relato… (que dice una cosa como así:)

"Algo para Amelia era diferente ese día… no sabía muy bien qué, el caso es que en la pradera encontró a un hombre, de piel de porcelana, medio dormido y con ropas muy extrañas… El hombre despertó. Se llamaba Cooper. Era un viajero del futuro. Hablaba de computadoras y otros temas increíbles… En un momento él le dijo si quería preguntarle algo…. Ella… Ella, la verdad, quería saber si su corazón (el de él*), latía tan rápido como el de ella, pero no se atrevió a preguntar… temía demasiado a la respuesta”…

Y ahí viene algo divertido… y la escena sigue ...

(Encontré la escena referida, subtitulada y todo, here -4 minutos-:)


Pero, en ese momento, mi cabeza le puso pausa a la tele, que seguía hablando, porque algo quedó ahí, en el aire, retumbando… Como la pluma de Forrest Gump. Que vuela, despacio, liviana… pero se acerca… Se acerca… Tranquila, rítmica…Se acerca… Hasta que te toca… Y entonces, inevitablemente, algo pasa...

En mi caso, no fue un cosquilleo suave y blanco, sino algo puntudo, que clavaba... Fuerte, hondo, justo al centro del pecho …Y ese contacto fue para mi cuerpo como una orden del más alto mando, y miles de lágrimas ineluctables empezaron a bañar mi cara, sin piedad. (Desmaquillada aún sí, menos mal).

Y una cosa llevó a la otra y recordé que hace poco fue San Valentín, y para variar el mío fue Sin Valentín. 

(Ya sé que es una cosa de marketing, que en rigor se conmemora una muerte, y que puede dar pie para película con fiesta "Anti San Valentín", con rito de "Rompe la Piñata" y todo... como esta catártica escena (0.45 sg.), cuando ella descubre que no estarán juntos ese día, no porque él deba realizar una cirugía médica urgente, sino porque tenía que irse a celebrar con su esposa*...).



Fuente de Imagen, aquí
Y sí, que te afecte puede ser hasta naïf, como la imagen de la derecha, etc. Lo sé. ¿Y qué?....

Para mí, estar desemparejada, again, para el día de los enamorados, no fue rico. Pero claro, como siempre, me hice la loca. 

Este año me invité al cine. (Mal, estaba lleno de cupidos rosados y demás símbolos por todas partes), y bueno escondí el tema, apelando a su desactivación. Lo logré. Y me relajé.

No contaba con que, una vez desprevenida, y en medio de una serie cómica de la tele, se me desataría la pena contenida, y encerrada bajo siete llaves, por, tontamente, querer más de la cuenta a alguien que no me elige. Y peor aún, que muy probablemente tiene a otra mujer. (Pero, tal como hace Amelia, la consigna es evitar las preguntas, si aterran las repuestas*).

Y menos imaginé que el asunto me sumergiría, como hizo, en un largo, largo llanto... Uno desbocado, incontrolable. De esos que te no te dejan respirar, como cuando vas en un rápido de río bravo. Obvio, la pena no es sólo, y quizá no principalmente, por soñar fantasiosamente, como Amy, con conquistar el arcano corazón de mi “Sheldon”.

O sea, creo que en general, sobre todo rondando los 40, a varios de los que estamos solos nos invade el pánico, porque sientes que, en lo que al amor concierne, estás viviendo los descuentos... Y que las cartas ya están echadas, que nada va a cambiar y ese escalofrío de certeza te susurra que si ya no resolviste ese tema, como que ya no fue...

O que debes conformarte con lo que venga... O empiezas a  encontrarle el lado lindo a lo que viene... Hasta que te supera... porque no te gusta lo suficiente!!!! Todo mal. Ahí te dices, para confortarte, que no es así, que nunca es tarde y cosas por el estilo, porque nadie quiere pensarse solo para lo que queda. Al menos nadie que yo conozca, partiendo por mí.

Y ese dolorcito de sentirme incapaz de tener, en serio, no un flirt, si no un compañero para la vida, persiste... Es un malestar que yo manejo con cierta expertise durante el año, pero el 14 de febrero se me agudiza, mucho…

Lo sé, así que, como buena abogada que soy, tomo las precauciones del caso (imbuirme en algo que impida pensar). Pero después me olvido, vuelvo al modo automático, poniendo play a mi vida…Como si el tema +1 no me importara.... Hasta que, en el momento menos pensado, la pena se detona y se extiende cuán laaaaarga es, y, en mi caso, eso ocurrió nada menos que con una escena de comedia televisiva. Patético. 


(Claro, esa, la solitaria, no es "la forma de mi corazón" y seguro tengo herramientas, tipo naipes de espadas y diamantes.... como en esta canción de Sting... pero, yo no sé cómo hacer un buen juego).

Sé que hay mil maneras de enfrentar esta situación: asumirlo, buscar web sites celestinos, bajar la vara (a mí, gracias a Dios -y claro a pilates, spinning y las cremas naturalmente-, invitaciones de galanes aún no me faltan, aunque hay cada espécimen la verdad... da para post).

También podría irme al Tibet o a la India en onda “Comer, beber y amar”, -o al Valle del Elqui por último, que debe ser más barato- a encontrarme conmigo misma, etc. Lo he considerado, para ser sincera. Pero de puro pensar en la energía a invertir para cada uno de esos proyectos, me agoto, y opto por darme vuelta en la cama.

En eso estaba, cuando recordé que hace poco fui a la Tienda Nacional, en Merced, a comprar un CD de 31 Minutos, para llevarle de regalo a los niños de mi amigui, radicada Europa, que está de visita por vacaciones en Chile. Ahí vi un libro cuyo título me dio mucha risa “Cuicoterapia”*.

Lo ojeé, leí lo de la cuica garabatera y lo encontré divertido, pero lo olvidé, hasta que en El Mercurio caché que estaba top en el ranking… Me dije "capaz que me sirva de terapia a mí", pero me daba una lata gigante levantarme, así que lo busqué en la tablet y llegué al blog de la autora... Me reí.

No resolví nada de lo importante, cierto, pero al menos la tristeza amainó. Por otra parte, seguro tampoco hubiera resuelto nada zampándome un cóctel de serotonina, o gastando lo innecesario en algún mall de Santiago, sobre todo un finde. (Ya, sé que somos pocas, pero habemos algunas a quienes eso de las compras, sea o no shopping therapy, nos produce más angustia que placer. Yo debo ser una pituca hipster o algo así. No conozco los perfiles, pero lo sabré cuando lea el libro, porque lo haré ;)).

Volviendo al tema (sí, tiendo a irme por la tangente en general, pero no aquí)... No sé cuando estaré en condiciones de enfrentar, en serio, el miedo y la pena que me da la soledad (de pareja) en el futuro…

Sé que es algo que debo hacer, porque es una posibilidad probable o una certeza. Es como pensar en qué harás cuando te enfermes, o cuando seas viejo o cuando te mueras, y sé, por experiencia profesional, que lo mejor que puedes hacer es organizar las cosas antes, con calma, sin problemas contingentes...

Es lo que hacemos los abogados, adelantarnos a las posibles alternativas y amarrar un plan conveniente para cada situación. Y la parte más difícil siempre es preparar la conversación para hacerles ver  a los clientes que si bien lo que quieren como algo ideal es una opción, o no, además de "en el mejor de los casos", también hay que concebir un escenario de "en el peor de los casos", y lo más complicado es que acepten que eso es factible, y hay que establecer los pasos a seguir claramente, imaginando posibles -y probables- conflictos, y qué hacer en cada ocasión.

Soy buena armando contratos... pero mis problemas de la vida, para mí, son como ser peluquera, por muy buena que yo sea con otros, no puedo cortarme el pelo atrás tan bien como sí lo hago a los demás...

Y para más remate, últimamente, en las noches, o más bien en las madrugadas, despierto con angustia, ahogada... Sé que es parte porque lo quiero a "él" y "él" no está, y eso se vincula con que  la idea de la soledad eterna me mata... Porque no acepto que quizá no hay solución, y no establezco una ruta al respecto...

Estoy atrapada entre una esperanza mínima y fantasiosa -encontrar, cuerentona al príncipe azul-, como si yo fuera la heroína de una novela y no una simple mortal a la que se le fue el tren, la necesidad imperiosa de hacerme cargo de que no se me da fácilmente el enamorarme, y cuando se me da, no siempre es correspondido, como ahora, que no me funciona lo de "mal acompañado es mejor que solo" y que buen así es la vida, por lo que la soltería eterna se vislumbra como lo más probable.

Sé todo eso, pero no me puedo hacer cargo aún. No sé cómo, si de hecho de puro pensarlo, me paralizo. Me abordan las lágrimas sin tregua, como una catarata aplastante, y entonces me digo que estoy llamando a la fatalidad, así que rápidamente cambio el foco. Y el asunto queda en pausa un rato, hasta la siguiente madrugada de ahogos y angustia, donde vuelvo a evitar el asunto, y así.

Pero hoy, cuando eso me pasó, en vez de asaltar el refrigerador o comer chocolates como mala de la cabeza, opté por la lectura light de ese blog (ergo logré inhibir algo el engordar como vaca), y así cambié por un momento ese dolor punzante en el corazón, enorme e incurable, por una buena dosis de risa, y a veces carcajadas con retortijones de guata, lo que aleja un poco la pena, te da endorfinas y buen humor, y, además, hasta te deja con la sensación de haber hecho ejercicio. O sea, negocio redondo, ¿o no?.

*Guiño a Benedetti por "Los formales y el frío".
*Esto de no preguntar de Amy me hizo recordar lo de "Todavía no pregunté te quedarás, temo mucho a la respuesta de un jamás", de Milanés . (Por si a ti también te bajó la nostalgia, escúchala aquí).
*Blog Cuicoterapia, el libro: http://www.cuicoterapia.cl/ 
*La escena del video es de la peli "Valentine's day" o "El día de los enamorados". La canción de la escena se llama kawa kawa, y en este video está entera. La peli, una comedia romántica, es del 2010 y me gustó. En el trailer se dice algo como: "La culpa de estar sola en este día, es mía. Mi relación más íntima es con mi black berry, gracias a Dios que vibra". Entre otras frases medio en serio medio en broma. Me gustó también, así que lo dejo:





domingo, 6 de abril de 2014

La muerte de Juan y las palabras pendientes

Fuente
Me llamó el Sami porque le van a hacer una misa a Juan, tras dos años de su muerte. 

"Dos años pasaron ya", le dije y luego le pregunté: "Oye, ¿Juan no era ateo?". "Sí, Maidi, en realidad es una ceremonia para recordarlo, pero quisimos darle algo de solemnidad y le pedimos a Felipe, como es cura, que la dirigiera... Ninguno sabía cómo hacerlo de otro modo. Hablamos un rato Sami y yo, me dio las coordenadas de la misa y confirmé mi asistencia.

Recordé a Juan. Juan era un genio y un artista. Muy mino además. Divertido como pocos. ¡ Qué manera de reírnos juntos! Era el tipo más chistoso de la tierra. Dibujaba, escribía, reflexionaba y fumaba de una manera alucinante. Además se lo sabía todo todo todo de todo. No sé si con alguien lo he pasado mejor conversando alguna vez. 

Juan llegó de España a la casa del Sami, tras la muerte de su madre, para Navidad, si mal no recuerdo, como el 2005. Lo cual ya era muy fuerte y se sumaba a que su padre había muerto ese mismo año, unos meses antes, de cáncer o algo así, me parece. Sus dos hermanas quedaron con sus maridos en España y Juan se vino a Chile, a la casa del Sami, ahí lo conocí yo.

Ahora que escribo esto, ya no recuerdo muy bien por qué Juan se vino a Chile. Supongo que por qué aquí pasó gran parte de su infancia y fue feliz, y cuando se queda huérfano todo se le movió y necesitó como "re-plantarse", literalmente.

O sea, como una planta a la que le cambian el clima y sabe que si no se mueve de tierra morirá... Imagino que eligió venirse a Chile porque aquí tenía un alimento crucial y único, el recuerdo del lugar donde creció. Si este lugar le hizo bien una vez, puede que pensara que era el sitio para retomar. Y volvió a reinsertarse en un útero de afecto, la casa de su mejor amigo de chico, el Sami. No sé si así pasó de verdad, y ya nunca podré preguntarle. En fin, así conocí a Juan yo.  

En ese tiempo yo estaba casada con el Nico, que era amigo de Sami del colegio y conoció a Juan de niño también. Juan y yo empatizamos desde el momento 0, pero ambos supimos que nunca pasaría nada más allá. Su código de amistad era de acero y en nuestra cofradía nunca existió la posibilidad de meterte con alguien que está o ya ha estado con alguna persona del grupo... Pero la verdad Juan siempre me gustó, y mucho. Creo que fue mutuo. Nunca, hasta ahora, se lo he confesado a alguno de nuestros amigos comunes.

Una vez nos enojamos Juan y yo. Yo en ese tiempo tenía un depa en Viña, lo arrendé y estaba sin auto y él tenía un jeep. Juan me ayudaría a llevarme las cosas de Viña a Santiago. Quedamos un día X y de hablar para coordinar hora y otras cosas. Yo lo llamaba pero él, que era libre del verbo libre, a veces contestaba cel y mails, y otras no... me cargaba y me gustaba a la vez eso de él en general (en nadie más), pero no en estos casos, en que hay un compromiso en juego y la otra persona necesita saber a qué atenerse, en verdad, en general, y sobre todo cuando dependo de que me contesten, detesto a mares no tener una respuesta clara y rápida. (¡¡Ay si no cuesta nada por Dios!!)

El asunto es que Juan respondía cuando tenía ganas no más. Y en ese caso en particular, cuando lo hizo, a última hora, me dijo que no me haría el favor. Yo lo quería matar. Para mí en ese minuto era un atado enorme, o sea que no me lo hiciera era malo pero que me lo dijera la víspera era terrible porque me impedía encontrar Plan B a tiempo.

Me cargó y también me dolió. Mucho. Me preguntaba por qué Juan, mi brillante y querido Juan, con quien yo tenía tan buena onda, me hacía eso cuando con decirme lo mismo antes, todo hubiera sido mucho menos complicado para mí y él lo sabía. Fue una decepción gigante. 

(No sé cómo finalmente solucioné el asunto de la mudanza, pero la cosa es que me cargó la actitud de Juan, lo egoísta, la falta de consideración, hasta inmaduro lo encontré, etc. Es cierto que soy ansiosa y media hueviadora si me faltan los detalles para coordinar (bueno, por lo mismo soy buena abogada, ja, claro que son los clientes los que en general quieren los detalles)...

Pero si estás ad portas de una mudanza o algo en que lo que te diga el otro determina tus decisiones, y es un favor y el otro es quien tiene que dar la información, realmente necesitas pedirla más de una vez si no te la dan cuando la requieres. Y eso pasa porque no siempre es tan simple, ni que te la den ni que te la den oportunamente... Es una lata estar en esa situación, onda cuestionarse sobre si ¿le pregunto otra vez? ¿Busco otra alternativa? ¿Y si lo hago y luego me responde que ya echó a andar todo? , etc. Atroz.

Yo sería feliz si no fuera necesario y la gente respondiera a todo lo preguntado en el momento adecuado, por último con un "no sé", sabré tal día/momento" o "no sé cuándo sabré" o algo que permita saber cómo continuar la interacción... pero como no es así en general, a uno no le queda otra que insistir, y a veces molesta, es penca para todos, lo sé. Yo por lo mismo yo obviamente sí respondo a preguntas de ese tipo, y cuando la gente es decente y también lo hace, siempre lo agradezco de inmediato).

En fin, el asunto es que Juan podría haberme dicho que no antes y listo, obvio que me hubiera dado lata, pero, como en otras ocasiones similares, le hubiera dicho que son cosas que pasan y que todos sabemos que los planes cambian todo el tiempo, y ya. Era todo. Pero no lo hizo.

A mí me cargó su desidia y me dolió un montón. Juan no se acercó a disculparse como yo consideraba que debía hacer, o algo así, y yo tampoco le hice ver mi molestia. En resumen ninguno hizo nada para retomar la amistad, así que nos distanciamos. Podría decir que es porque ninguno era tan importante para el otro, pero no creo que haya sido eso. Creo que ambos esperábamos que el otro diera el primer paso, pero eso no pasó.

Juan, antes de distanciarnos, se cambió de casa, cerca de la CEPAL, en Vitacura. Yo, durante un par de años, por un cliente con el que me juntaba por ahí, pasaba por fuera de su departamento muy seguido. Lo recordaba mucho entonces. Tenía ganas de pasar a verlo. Casi lo hice muchas veces.

Lo empecé a echar de menos cada vez que veía su edificio. Me acordaba de su conversación, de sus chistes y me reía sola en el auto... quería estar con él.. sobre todo cuando el Nico y yo nos separamos... pero entre esto y lo otro, no me atreví, no fui, no lo llamé. Y así pasó el tiempo, como cuatro años.

Me divorcié, me fui de viaje y un día, yo estando en USA, Sami me llama por Skype. Recuerdo que fue el día después del primer cacerolazo (llamado que hizo la entonces presidente de la FECH Camila Vallejo), en agosto de 2011, lo recuerdo porque Sami y yo hablamos de eso...  De hecho creí que me llamaba porque quería comentarme el asunto, como es tan periodista para sus cosas, y ver si había algún eco en USA... Pero no. Me llamaba para decirme que Juan se había suicidado. Quedé helada.

Me contó que fue con gas, muy programado. Juan dejó una nota con instrucciones y todo de "cuidado, hay que hacer no sé qué"...  dado que tenía las ventanas y otras ranuras selladas... Lo encontró la nana -que era la misma que la de Sami- al par de días de la muerte, y lo llamó... y bueno, Sami le avisó a la familia en España. Me contó todo esto cuando ya lo habían enterrado.

Dijo que supo por mi familia que yo estaba en pleno período de exámenes cuando todo pasó, y consideró que me perturbaría mucho saber en ese momento, así que esperaría a una ocasión menos complicada para mí, por eso me decía en esa oportunidad. "Fue muy duro para todos, Maidi", dijo al terminar su relato... Colgamos. Y yo lloré. Lloré mucho mucho mucho.

Lloré porque nunca imaginé que las no ganas de hacer de Juan, de las que Sami me había comentado, serían tan fulminantes. Para mí fue un comentario, una cosa pasajera, un "síndrome de lienzo en blanco"... No algo así. No algo que mataría a Juan, al creativo, genial y especial Juan. En resumen nunca contemplé que esa falta de ganas de hacer de Juan podían ganarle a sus ganas de vivir... Nunca. 

Me pesa tanto el no haber estado ahí para hablar, de todo y de nada, para aprovechar a Juan y quizá para decirle que su presencia hacía mejor el mundo de varios de nosotros. No sé si yo le hubiera podido ayudar a quedarse más tiempo aquí, para recobrar sus ganas de hacer.... tal vez no, pero quizá sí... Nunca lo sabré. 

Me quedé sin Juan. Sin las maravillosas conversaciones con Juan. Y todo por un enojo que creo podríamos haber solucionado con un poco más de humildad de parte de ambos. Un enojo que nos privó del deleite, creo que mutuo, de hablar y estar uno con el otro y que además dejó, me dejó, un silencio eterno y pesado... Un silencio de muerte que pude evitar. 

Me prometí que en adelante no habría más Juan en mi vida. O sea no permitiría que los silencios pesaran más que las palabras pendientes. Ni que el enojo o el orgullo anularan la relación con una buena persona, menos con una que además era especial. Porque éstas son escasas y valiosas, o sea no abundan en el pequeño mundo propio.

Sé que a veces el decir, ante diferencias, puede leerse como falta de dignidad y puede que incluso sea cierto... Creo que la dignidad es muy importante, pero la inteligencia puede dirimir si la distancia se debe a algo realmente intolerable o que no permite el diálogo, o si optamos por callar sólo para mantener un orgullo que en verdad es arrogancia.

La arrogancia de tener la razón y que eso sea lo más importante, lo que evidencia un ego testarudo, y hacerlo, como yo con Juan, sabiendo que el precio es la posibilidad de perder a una persona que uno quiere en nuestro círculo de afectos. O sea, la inteligencia puede dirimir si ese corte de relaciones es ha lugar, o no. (La verdad yo no vislumbré la posibilidad de perder a Juan, creo que por eso me atreví a ser orgullosa... y me fue... como me fue...).

Yo considero que perder a Juan, más bien la posibilidad de una amistad más sistemática con Juan, fue un precio tonto y desmedido. Además, no sólo perdí eso y todo lo bueno que me reportaba (la risa, la apertura de mundo, los buenos momentos, etc.), sino que no gané nada a cambio. Tan sólo evidenciar lo caro que me puede salir el privilegiar el ego a los lazos humanos que valen la pena.

Es cierto que yo pude vivir bien sin Juan, incluso sin verlo y ahora. Es cierto que la mayoría de la gente de la que uno se aleja por desavenencias varias no se mata o no es un persona increíble y uno por ende en general no se expone a padecer este peso enorme que yo siento en el corazón cada vez que, como ahora, pienso en Juan.

Es cierto también que todos venimos a este mundo solos y así nos vamos también. Pero también es cierto que es mucho mejor vivir en la tierra rodeado de cariño y de buenas personas. Creo que no es algo bueno evitarse eso, sin una verdadera buena razón (o sea una no intelectual).

Por eso decidí que, para mí, cuando el riesgo del silencio es perder a alguien que uno aprecia (que ahora sí contemplo, aunque no siempre, y a veces me equivoco), en fin cuando con decir puedes retomar el diálogo, entonces, me parece que el decir debe priorizarse ante el callar. 

Y a veces, una persona no muere literalmente, pero desaparece del mundo de uno y eso también es una muerte, y muchas veces duele... Mucho.

Me acordé de dos cosas con este escrito, un video maravilloso, alemán, que habla justamente de cuando atreverse a decir marca la diferencia, se llama "El Sueño del Caracol" y de las palabras de la canción de la Tracy "maybe if I told you the right words, at the right time, you'd be mine"...

O sea yo, dado esta experiencia y otras que conozco, por muy difícil que sea a veces, voy a optar por procurar el diálogo y enfrentar las diferencias, arreglarlas o acotarlas, pero no simplemente no hablarse más...  Sé que veces no va a funcionar, pero al menos no me quedaré en el intento de la comunicación y la transparencia, y así no quedarán (tantas) palabras pendientes. Porque de repente la gente de verdad se muere por accidentes, incendios y otras cosas, y por la certeza del silencio eterno, lo no dicho pesa tanto... tanto.



Y la canción...


*A ti, ME.  QPD. La imagen es uno de sus personajes. La puse como una manera de ilustrar "Te deseo un buen viaje".

**Esta historia fue inspirada por el accidente de los chilenos en Colombia, en 2014, puesto que empaticé hasta los huesos con el padre de uno de los muertos, porque además de perder para siempre a uno de sus hijos, quedó con un silencio póstumo y pesado en su corazón, con palabras no dichas.  Recordé lo que duele eso, por "Juan". También lo escribí porque anoche vi "El escritor de cartas" y recordé con eso el poder de las palabras en "La ladrona de libros" y otros textos recientes. Y finalmente, la tragedia de Valparaíso evidencia que la vida es frágil y que por eso es mejor estar en paz con quienes nos rodean.


viernes, 4 de abril de 2014

Cuarentona y sin hijos... Cameron es el referente.

 Cameron Díaz en "Soltera a los 40" 

Hola.

Tantas lunas... Resulta que volví de USA, cumplí cuarenta y me vino la crisis... Sí, viene. A la mayoría al menos.

Engordé, me puse a fumar, me cargó que el Nico rearmara todo su cuento y yo no... Ahora tiene dos niños, lo que siempre quiso conmigo cuando yo estaba con que "no era el momento y tal"... Bueno se encontró una mina con la que sí era... y está ahí "de Padre de Familia"... Y me pasan cosas igual con eso.

Me gusta que esté bien, pero no me gusta que me vea media perdida (disimulo, obvio, me las doy de moderna, pero él me conoce y al final por aquí y por allá siempre sabemos el uno del otro).

Ahora, más que difícil soltarlo a él, es soltar el Proyecto Afectivo de uno asociado a otro, (con alguien, en mi caso, con quien te casaste y estuviste emparejado 8 años, no es menor... ). Eso se vuelve particularmente duro cuando tu proyecto de vida laboral ya anda...

Por ejemplo, yo ahora soy socia del buffet, eso ya no es tema. Terminé el Máster en NYC y luego hice una especialización y pasantía en Harvard. Por eso estuve tanto tiempo allá y con eso ya cumplí con esa parte también, al menos por un buen rato. Finalmente, me compré una casa, en La Reina. 

(Ja, la mamá me quería matar por hippy. ¡Pero cómo, Maidi, llegas por fin de Estados Unidos y te compras una casa en una comunidad, de ladrillos más encima, y por allá tan lejos y encaramada en el cerro!...).

Fue un poco round con la family, pero no siempre a una le entienden, aunque la quieran, y de todos modos me apoyaron con lo de ser aval para el hipotecario con su "si para que tengas casa propia y no sigas botando la plata en arriendos hay que apoyarte con esto, pues lo haremos, obvio", y así quedamos. Para mí fue una decisión acertada. 

O sea, no voy a renegar en cuánto a que soy burguesa y pituca... Sí, pero soy alternativa también a la vez... No es tan raro, si hasta hay palabra "Hippy Chic" o "Bo-Bo", Burguesa-Bohemia. Además leí "Clínica Jardín del Este", de la Eli Subercaseaux. Me maté de la risa (forma light, fondo profundo).

Bueno, ahí existe Clara, una mujer de familia pituca pero que se fue a vivir a un lago del sur.. me dio risa, como que me parezco a ese personaje yo (Recientemente, por una columna que le leí no sé cómo a André Jouffé supe de un nuevo libro, de la misma autora, que se llama "La música para Clara" , quizá esa pianista del siglo XIX inspiró al personaje que vive en sur... en todo caso asumo que lo tengo que leer shá).

En fin, me encanta mi casa-cabaña de playa en Santiago. Toda onda casa de arquitecto, llena de ventanales... Le puse calefacción central sí, porque si no es un témpano!!!! Cara la cuestión, pero filo, para eso trabajo NNNNN.

Bueno, retomando el tema de los hijos. Veo a la Camila Vallejo que llega con guagua al Congreso y en los 20... y ahí digo,"se podía"!!!.Además hartas amigas que hasta hace un par de años estaban igual que yo, ya tienen 2 ó 3 retoños y las más avanzadas, ya tienen niños adolescentes o casi... Igual es fuerte. A veces pienso que quizá me equivoqué con esa decisión...

Recordé cuando el Polo me contó que le dijo a su eterna ex (quien le decía lo mismo que yo al Nico), "Yo debí haberte hecho una guagua no más"... Y ella le respondió "quizá sí"... ¿Habrá sido un error no haber querido ser madre antes?

El otro día en la calle me encontré con la Su,  -estaba mina, mina, mina y yo fea y gorda, fue atroz-. En fin, su hija mayor, que yo recordaba de chapes y pollera rosada... ahora, pintada entera, uñas negras, toca guitarra eléctrica!!!... Igual la Su era media under ... A mí no me gusta ese look para la niñitas ni para las lolas... No le dije, obvio, sé que yo soy medieval para ciertas cosas.

El asunto es que ella, la Su, está toda así orgullosa de su hija rockera... y me decía "Es la mejor en inglés y en castellano del curso, y promedio general 6.4. Está pensando en estudiar Biología"... O sea, hace nada le regalé una barby para jugar a esa niñita y ahora tiene pololo y piensa en la Universidad!!! Fue heavy evidenciar así cómo pasa el tiempo... y las oportunidades.

Lo heavy para mí, reflexionando, es ver que la Su, y otras varias amigas, están en un proyecto que tiene sentido, el de la crianza, el de la familia, la pareja a veces... y yo como no tengo eso, ya no sé cuál es mi sentido. Sé que puedo centrarme en mí, pero el ombliguismo no es lo mío. Lo paso bien conmigo y todo, pero prefiero compartir con otro. Y no tengo con quién... y el vacío duele.

Siento como Forrest Gum cuando corría y corría.... Así estaba yo, en la carrera. Estudios, pega, matrimonio. Hasta que él se cansó y yo terminé mis "deberes" (pero me costó el matri y terminé en divorcio... Un indicador que lo hice bien laboralmente, según "El diablo se viste en Prada"). Forrest se fue a no sé dónde... pero siguió en otra cosa... Yo, en cambio, de repente me quedé en blanco y me  vino crisis existencial de los 40. MAL.  

Obvio hice hartas cosas, terapia, yoga, ejercicio, lecturas, conversaciones y demás. Ayuda. Claro. Sobre todo que vino la Pelusa de Barcelona y pude hablar con ella harto de esto, del estar perdido, de no tener ganas... Y fue bien potente. Estoy en ese camino de rearmarme... y es difícil, porque uno tiene 40. No es trivial ser de mediana edad en vez de joven. Me cuesta eso a mí. (Y la verdad no me gustan nada los gatos).

Ahora, para ser sincera, también pienso en la Cameron Diaz y otras actrices así top de 40 y algo, solteras y sin hijos, que se ven enteras regias y me digo que no es tan terrible... Que el individualismo tiene la parte buena de la la libertad, si no no sería TANTO la tónica.

Pero me lo digo y la verdad, aquí, puedo reconocer que no me lo creo... O sea, es bueno para ella seguro, y quizá para otras, pero en el fondo no es bueno para mí, yo no quiero estar sola. Ahora, igual, por mientras, ayuda que sean el referente de una. Tampoco es que quiera estar con cualquiera... Y sé que el Nico no era para mí... pero ¿Cómo encontrar a quien sí es para una?... En verdad sé la respuesta.

La respuesta es que uno tiene que estar en equilibrio con uno mismo y así atraerá a las personas correctas. Y sé que para que cueste menos levantarse, hay que partir por pesar menos. O sea por la dieta. También por ordenar las cosas de uno en la cabeza y en el resto de las partes también...

Yo partí por el closet (fue obligación más bien, porque no me cabía nada y no tenía ni un cm de espacio para poner otras cosas... Le llevó harta pega y rato el botar, arreglar, regalar... etc. pero fue Maravillosoooooo el poner orden en serio ahí.... La sensación de "esto comienza a estar bien" fue un impulso heavy para continuar ).

Creo que para que uno se alinee y la vida vuelva a sentirse bonita, el equilibrio es la consigna por ahora. La búsqueda de la Homeostasis. Y en ese proceso, creo que volver a escribir aquí podría ser un aporte. Así que, heme aquí, de vuelta. Veremos cómo me va. 



domingo, 8 de marzo de 2009

Envidia paría

Me acordé de la Domi cuando me contó toda desolada que Mister (su ex marido) andaba con otra. Yo la consolé pero me dieron ganas de decirle (pero no le dije) “¿y tú con qué cara alegas? Onda fuiste tú la que no quizo más, haz sido la que ha andado con Pedro, Juan y Diego, onda con qué ropa te quejas ahora?, él también es joven, y tiene derecho a encontrar a alguien que lo quiera”.

Ella me decía que el tema era que con esa situación, como que quedaba saldado que ya no fue, que se terminó todo. Cosa que yo sentía hacía rato (en relación a ellos), si estaban ultra separados, hacía bastante, y ella con varias historias de re-soltera... pero fue el hecho que él anduviera con otra lo que la molestó. Yo me callé mi opinión, y la apoyé. Yo entonces no la entendía, hoy sí. El Nico anda con otra. Confirmado. Una en verdad cacha esas cosas cuando le pasan a una...

Me dio una envidia paría la fulanita en cuestión, que, curiosamente, yo conocía. No éramos amigas, menos mal. O sea, supe, y me dolió la guata, el alma, y hasta ¡¡¡me salió una cana!!!! Me la saqué hoy, frente al espejo, atroz. (Igual me revisé, y era la única. Asumiré que fue una cana de envidia, veintiúnica, y retomaré el yoga para la paz mental –que espero que se traduzca en un stop a la venjetud-. O sea, ¡Aún no tengo 40!, no way de ser canosa yet, además el tema tintura es.... No, mejor ni pienso en eso).

La fulanita en cuestión es colega, y litigante. Yo no, mi trabajo es en el área financiera y privada, y a veces, varias, hago pro bono en derecho de familia, pero todo lo mío es piola. Esta mina es mediática, y hasta ahora yo la ubicaba , pero siento que desde que sé de su onda con el Nico, ¡me sale hasta en la sopa! Macabro.

Y resulta que de puro masoquista, me puse a buscarla en Internet, y a ver sus apariciones. La cabra esta también tiene web, obvio súper elaborada, con millones de cosas que yo ni siquiera sé que existen. Tiene como hartos seguidores. Me sobrepasó el tema y me puse a llorar cuando leí una cosa que le escribió el Nico. Me dieron ganas de aprender todo eso de la virtualidad, pero por otra parte siento que es tenerla ultra presente. Mal...

Además, apenas tengo rato de vez en cuando, de escribir estas letras aquí, menos de dedicar tanto tiempo a fotos, videos, Facebook y otras cosas más. Y aunque lo hago, ella me lleva siglos de ventaja... grrrrrrrrr. Igual he sabido de juicios de esta mujer, más joven que yo, y al parecer es buena. El Nico anda feliz. Y yo estoy sola... O sea, me dio más envidia, pero una envidia paría, y yo nunca había sentido eso. Y no es rico.

Además como yo la encontré ¿me encontrará ella a mí?. Dudo que yo sea tema para ella...

Raro, nunca jamás me imaginé que escribir cosas tan domésticas como estas, me podrían poner en aprietos con la gente que conozco. Yo soy tan quitada de bulla, esto si es que alguien lo lee, deben ser 5 pelagatos, pero ahora me dio cosa.... ¿habrá que usar seudónimos? “nickname o nick” se dice ahora, ja. O ¿debo dejar de escribir?. O ¿no es para tanto?...

No sé si me gustan las redes sociales, tengo Facebook pero lo uso a penas, pero lo que sí me carga es que esta mujer las use tanto y tan bien, y tenga al Nico, ¡a MI Nico! Súper metido en toda esa onda... Y lo peor, que me salga tanto. ¿Cómo usar eso a mi favor?...

Igual, me encantaría no pescar, decirme que el divorcio va en curso (ya ni siquiera me puedo retractar), y que él tiene derecho a hacer lo que quiera y eso. Además la niña es joven, linda, simpática, y otras cosas y la verdad, no me quitó nada. Pero...

Me convertí en envidiosa, me da una rabia y lata atroz la situación. Ando pegada con el tema de que el Nico me cambió por esta mujer, y me duele y me dio con que quiero ser como ella, o más bien, no salvo a nadie porque no soy de esa manera. Soy medieval...

¿Cómo se hace para volver el alma propia en postmoderna?A quien tenga un dato de esos, que en verdad sirva ¡Se lo compro! Please.

Por mientras, fui a rezar, yo que no tengo nada de pechoña... Pero como leí por ahí “no hay ser humano que en momentos de desesperación no le pida a su Dios”. Y esto claramente era una urgencia desesperada. Así que fui y recé padres nuestros y aves marías... (no me acordaba, pero gracias a Dios habían unas fotocopias con el rezo en la iglesia). Así que esperemos que se me pase la envida, amén.

Imagen: "Envidia" de Jacob Matham, obtenido de "envidia" en Wikipedia, e imagen de este link. Me imagino que es un gigante, con cara de vieja arrugada, con serpientes en el pelo como la Medusa, y de pulsera... Aunque tiene brazos de hombre y se come algo... Tiene un perro... No sé muy bien cómo darle la interpretación de "envidia" a estos símbolos. Los busqué en la web... pero, me quedo con que el cuadro se llama así, y por lo menos da la imagen de algo feo... O sea, "la envida no es buena, carcome el alma y la envenena"... Y la imagen es así como devoradora, con serpientes... ¡Quiero que se me salga!

domingo, 25 de enero de 2009

Jugársela

Estaba sola en la casa viendo “Private Practice”, y pasaron varias cosas. Naomy y Sam, ambos doctores y negros, rodeando los 40, estaban casados y ahora están divorciados, pero estaban siendo “amigos con ventajas”, en secreto.

Por otra parte, Dell, un cabro joven, no médico, blanco, vislumbró problemas que podía tener su abuelo en su asilo... Eso hizo que se acercara a Sam, para que éste examinara a su abuelo. En esos encuentros seguidos, veía entrar y salir a Naomy de la oficina de Sam, y se dio cuenta que ella salía como triste-enojada de ahí.

Por eso, Dell le dijo a Sam, muy en serio y enojado, que qué le hacía, que ella siempre salía así... Sam dijo que no era su tema, y entonces Dell le dijo básicamente, que sí era su tema, porque ella valía la pena, y que sabía que ella nunca lo iba a pescar, etc. etc. Pero aún así, ella era de esas pocas personas, que SÍ valía la pena, y que él la amaba, así que, que no la hiciera sufrir.

Por otra parte, lo de Addison y Pete no prosperó. Ella le dijo que fueran amigos, y ya. Ella luego se puso a flirtear con un policía, que la fue a buscar al hospital. Pete lo vio... Y ahí le dijo algo amable a Addison (lo que significaba un "no quiero nada contigo, y que te vaya bien con otro"). Esa noche, Addison se fue a la estación de policía. Al rato, Sam besó a Naomy delante de Pete y de Dell, y le dijo a ella “Que todos lo sepan”.... Dell, sonriendo, le dijo a Pete “Sam está luchando por ella, ella vale la pena”. Un poco después, Pete fue a la casa de Addison.... Ella no estaba, estaba en la estación de policía.

Ayer algo similar pasó con Dr. House y Cuddy. Se dieron un beso una noche, él no pescó al otro día, ella le dijo que sabía que fue una cosa del momento (ella triste porque no le salió la adopción, y él, raramente, mostrando su lado humano). De alguna manera, el amigo de House, le dio a entender que en verdad lo que le daba pánico era que no fuera una cosa casual, sino que Cuddy fuera la indicada.... Esa noche, House tomó su moto, y raudo, fue donde Couddy. Ella leía en la ventana tomando café. House la vio, ella no. Él no golpeó la puerta, se devolvió a su moto.

Y hoy Meredith (en Grey’s Anatomy), está en sesiones con una psiquiatra, por la renuncia. La Dra. le dice que ella siempre renuncia. Meredith le dice que no es así. La terapeuta le da un ejemplo con Derek. Meredith dice que ella sí quiso, pero que Derek besó a Rose, que él lo echó a perder...

Entonces la Dra. le dice: “Las relaciones son entre personas y las personas se equivocan. Tú, esperas que la persona se equivoque y ahí renuncias, considerando que es la otra persona, no tú”. Le dice además “¿Porqué crees que en tal ocasión hiciste A, mientras que todos salían corriendo?”. Meredith respondió: “Estaba procurando salvar a un paciente”. La Dra. entonces le dice: “¿Porqué crees que ningún otro médico hizo eso, sólo tú?. Todos los demás procuraron salvarse del incendio, cuidando sus propias vidas. Tú en cambio, te quedaste en la línea de fuego, esperando una brisa que te llevara o algo. Tú no te mueves, no cuidas tu vida, renuncias”.

Hace poco estuve en unas sesiones de las que huí. Ellos dijeron que era mi manera de comportarme, que era un espejo de mi vida. No lo creí. En esas sesiones también dicen que nada es casualidad... Tampoco eso me hizo mucho sentido. Pero, curiosamente el “Universo”, estos días, me ha mostrado una maratón de series de médicos (que suelen no gustarme, por la sangre, pero justo esas me encantan). Los médicos que se relacionan con la vida y la muerte, y son además series que yo considero muy muy inteligentes. Y en esos espacios de vida y muerte, y de inteligencia superior, me muestran los disfraces de la renuncia.

Quedé un poco helada con las coincidencias, que se supone que no existen. Me gustaría jugármela, y bien, por lo que sea que vale la pena. Sólo que no sé de qué hablamos, ni cómo hacerlo. ¿Será que tengo algún bloqueo? ¿Qué es aquello en mi vida que vale tanto la pena, y que está en riesgo si no me la juego, pero qué no veo, como Sam con Naomy hasta que Dell se metió?¿Cuándo es el deadline, para no llegar tarde, como Pete? ¿Cuál es el miedo que no me deja atravesar la puerta, como a House? ¿A qué es lo que renuncio, y de lo que huyo, como Meredith?

¿Hay algún mensaje secreto y mágico para mí en todas esas cosas?...Algo me dice que sí, y que no tiene que ver con el Nico, o con el divorcio que está avanzando, ni con la edad inexorable que me dice que pronto estaré vieja, y sola, para siempre... Ni con nada así de visible. Algo me dice que todo eso es un reflejo de algo que no encuentro.

Algo profundo y oculto de mi historia, que me duele, de lo que huyo, que me hace renunciar a lo que realmente vale la pena. Y algo que tiene urgencia de resolverse... Pero no sé lo que es. Ni cómo ni dónde buscarlo. ¿Y a quién le pregunto? Me digo entonces, pero quedo en blanco otra vez. Es raro, hasta ahora, yo siempre me consideré ultra jugada, siempre... pero ¿Lo soy en verdad, debidamente, con lo que realmente vale la pena de mi vida?... Veremos....

Imagen: La reina de corazones. Los naipes son un juego de azar, ¿la vida no lo es?. Y entonces, en este juego se puede ganar un o varios "As", o perder el corazón. Yo quiero ser la reina, que comanda su propio juego, y conserva su corazón, y varios “As”... Sólo que no sé bien cuál es mi reino, ni cómo gobernarlo, y mientras, me hago vieja y fea... Igual que el personaje mostrado. (Imagen btenida aquí).

sábado, 27 de diciembre de 2008

Volver...

No puedo creer que haya pasado ya tanto tiempo. Varias veces me dije “Maida, escribe” y pues por anga o por manga, lo dejaba, y así... Y ahora es diciembre. Raro. El tiempo se hace tan relativo a veces....

Me dan ganas de hacer un resumen de noticias, pero soy pésima con las síntesis de cosas de la vida. En Derecho eso es más fácil, pues se está en persecución de un objetivo bien preciso, normalmente que el cliente de uno salga beneficiado. Eso significa, que obtenga más dinero de la situación, y comprar paz. Con ese foco, determinar qué es relevante de decir o de eliminar , o sea qué es “lo importante” es fácil.

Pero, en las cosas de la vida ¿Cuál es el objetivo?. Decir lo que más le hizo sentido a una en un año... Ok, pero ¿en qué ámbito?. Son muchos. El mejor libro que leí para el alma, el mejor que leí profesionalmente, el caso que más me enseñó, la gente que conocí y que quise o que no quise en lo absoluto. Los viajes productivos, o esos en los que dormí. Los momentos en los que lloré y en los que por fin dejé de hacerlo. Las risas con las amigas, etc. O sea, ¿cómo decidir, ok esto va en el resumen y esto no?...

Estuve releyendo y para retomar, pues, me fui a la pasantía a Nueva York. Estuvo increíble. Había estado ahí, pero no trabajando en Manhattan. Me hizo muy bien para retomar mi inglés. Para mi experiencia profesional fue un momento mágico: la crisis financiera en el corazón de la economía (el bufet de abogados en el que yo estaba tenía muchas cuentas bancarias) y además, la candidatura de un hombre negro, joven y brillante... Me vine cuando ya las cartas, en relación a este nuevo escenario, ya estaban echadas. Me impresioné que firmas, como Coca-Cola, no tuvieran dinero para poder finiquitar ciertos contratos. Hasta que vi eso, no creía la magnitud de la crisis. Veremos qué pasa.

Por otro lado, me fui cuando había terminado de amoblar mi depa. Y me daba una lata atroz vender lo que acababa de comprar, y gestionar bodega y demás, era extra energía que no tenía... Así que, justo el hermano de la Isi, se vino a vivir a Santiago. Quería un lugar céntrico, cerca del metro, y ojalá amoblado... De modo que hice los arrgelos con el dueño y él se vino a mi depa. La isi fue su aval, y quedamos que antes que yo llegara, él se iba... Y pues lo hizo. De modo que volví a mi casa... Que está con onda “macho”.

No sé bien cómo explicarlo, pero se nota que acá no vivía una mujer... Sino un hombre joven que usaba este lugar sólo para dormir, y que no lo hizo, en verdad, “su” hogar.

Igual, el tema es que después de NYork, me da como lata el centro. Además, la Anto, no encontró nada mejor que postular a una pega en Dubai... y ¡¡quedó!!! Es que yo no lo podía creer. Y a la Domi, con su horario de gallina en el colegio, y entre eso, la danza Thaity y los miles de tipos que le llueven, pues, ni la veo. Así que mi razón de estar acá, pues ya no va.

La Mili dejó Alonso de Córdoba y se fue a vivir ahí cerca del metro Colón. Me dijo que el barrio la lleva. Fuimos a celebrar mi regreso a un local de por ahí, y luego caminamos por el parque ese de Pocuro... Y sí. Parece que por ahí voy a buscar algo... Pero creo que una casa, pequeña, de madera ojalá, con jardín, y un perro. Sino es ahí, será en un condominio de La Reina, como donde vive el tío Pepe. Pero con piscina en la casa, privada. (¡Ay que salí pituca! Ja.)

Por otro lado, de vuelta, y en verano...otra vez... Con fiestas, y eso, pues, volví a ver al Nico. Casi no tuvimos contacto en este tiempo, y el divorcio siguió su curso. Le mandé un saludo navideño y respondió “¿ ya estás en Chile”, y obviamente respondí que sí. Me dijo que nos viéramos, y acepté. Comimos. Estábamos nerviosos. No le quise preguntar si tenía alguna mujer. Él no me contó, ni me preguntó a mí tampoco. Es raro cómo alguien que fue el marido de una puede, en ciertas ocasiones, hacerse tan críptico... La verdad fue placentero verlo, pero todo era como hermético. Él era un amable y guapo desconocido... ¿Yo le habré parecido así también?... Veremos como todo sigue su rumbo.

Imagen: De este link. Le elegí como porque es una caricatura, o sea, hay algo de no real, de divertido, de no estar... Y es caer en un auto negro. Se cae uno, en un auto negro, pero el auto avanza... No sé, hubo algo en esta imagen que me gustó para este post.